Mucho más que acción humanitaria

Bagdad, Irak. 19 de agosto de 2003. Una gran explosión sacude en torno a las tres de la tarde el Hotel Canal, que alberga la sede de Naciones Unidas. 22 trabajadores humanitarios fueron asesinados. El ataque marca un hito en la protección de las personas que arriesgan sus vidas para apoyar a las personas por las crisis afectadas en todo el mundo.

Cinco años después la ONU fija el 19 de agosto como el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. El objetivo: recordar que hay que proteger a las víctimas de los conflictos y al personal que las atiende.

Alepo, Siria. 27 de abril de 2016. El Hospital Al Quds es bombardeado desde el aire. 55 personas, entre pacientes y personal sanitario, son asesinadas.

España. Agosto de 2017. Helena Maleno, de la ONG Caminando Fronteras, recibe graves amenazas por su defensa de los derechos humanos de los migrantes en la Frontera Sur española.

Ha pasado más de una década y no parece que las víctimas de desastres naturales o conflictos estén más protegidas. Tampoco las personas que defienden los derechos humanos. Entonces, ¿para qué sirven los días internacionales? Para sensibilizar sobre un tema, para darlo a conocer, para ponerlo en la agenda de los medios. ¿Terminan con el problema? Por desgracia, no, pero hacer que pase a formar parte de nuestra realidad ya es un paso importante.

De pequeño siempre me llamó la atención esa frase tan manida de “siempre hubo ricos y pobres”. Si lo pensamos bien, encierra una verdad, siempre los hubo. Pero lo más importante no es lo que dice, sino lo que da a entender: resígnate, no se peude hacer nada por cambiar las cosas, no hay salida para la humanidad. Y mientras nos tragamos esto, la desigualdad aumenta hasta hacerse obscena. Tan solo ocho hombres concentran tanta riqueza como la mitad más pobre de la humanidad. Hay ricos muy ricos, porque hay pobres muy pobres.

Esta sed insaciable de riqueza está detrás de muchos conflictos y desastres naturales. Seguramente, habrás oído hablar estos días de Sierra Leona, donde han muerto cientos de personas a causa de los deslizamientos y las inundaciones en Freetown. Una nación que en algún titular de prensa es retratada como “un país víctima de tragedias”, pero que más bien ha sido víctima de la codicia de unos pocos a la hora de explotar sus riquezas minerales, en especial, los diamantes. Las consecuencias las sigue sufriendo todavía la población: 8 de cada 10 personas en Sierra Leona vive en la pobreza.

Reparto de alimentos en un campo de desplazados en Harad, Yemen. La foto es de Julien Harnels en Flickr.
Reparto de alimentos en un campo de desplazados en Harad, Yemen. La foto es de Julien Harnels en Flickr.

Si queremos terminar con la desigualdad, lo primero es ser conscientes de que no es una imposición divina o una condición natural de la humanidad, sino fruto de la acción humana. Esto significa que podemos terminar con ella. ¿Y qué puedo hacer yo? Te preguntarás. Muchas cosas, más de las que te crees, pero te vamos a poner un ejemplo adaptando libremente la teoría de los seis grados de separación 😯 

Pongamos que te queremos conectar con uno de los habitantes de Yemen, un país que vive un cruento conflicto aunque se hable poco de ello. Una guerra que ha matado a más de 12.000 personas y que está provocando que 15 millones no puedan recibir atención médica básica, lo que está provocando la expansión de enfermedades como el cólera. La ONU ha informado recientemente de que en cuatro meses se han producido medio millón de casos.

Pero volvamos a los seis grados… Salua es una mujer yemení que sobrevive en un campo de desplazados cerca de Saná, la capital de Yemen. Salua vio morir a doce miembros de su familia en un bombardeo de la coalición liderada por Arabia Saudí. Este país compró armas a España por valor de 900 millones de euros entre 2014 y el primer semestre de 2016, según Aministía Internacional. El negocio armamentístico no sería nada sin el apoyo de la banca, que o invierte en estas empresas o les concede créditos. Según la campaña banca armada, la mayoría de los grandes bancos españoles tienen relación con ella. Desde el Banco Santander al BBVA, pasando por el Banco Sabadell o La Caixa. Pero no son los únicos, pues también están en la lista Liberbank, Bankia, Unicaja…

Vale, lo mismo hasta nos hemos saltado algún grado, pero hemos conseguido llegar a conectarte con Salua a través de tu banco. Claro, dirás, pero todavía no has respondido a mi pregunta, ¿qué puedo hacer yo? Pues siguiendo con el ejemplo, podrías recurrir a la banca ética, una alternativa que hace compatible la rentabilidad económica con el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. ¡Seguro que a ti se te ocurren muchas más cosas!

¿Y los gobiernos? ¿Y las grandes empresas transnacionales? Quizá sean los principales responsables, pero no olvidemos que está en nuestra mano cambiarlos desde nuestra acción individual y colectiva.


Más información:

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. Naciones Unidas.

Firma la petición en worldhumanitarianday.org/es para reafirmar que los civiles en conflicto #NoSonUnObjetivo.

Yemen: la guerra olvidada. Amnistía Internacional.


La foto que encabeza esta entrada es de Nagarjun Kandukuru en Flickr.

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