Historias de vida: Christine Elinga, agente de salud comunitaria

Me llamo Christine Elinga, tengo 59 años, estoy casada y tengo 3 hijos y 3 hijas ya adultos que viven fuera de casa, y 8 nietos y nietas. Vivo con mi marido, de 65 años, albañil, que ya no trabaja. Soy costurera y también me dedico a la venta de bebidas en su casa, ya que dispone de un frigorífico.

Vivo en la Zona de Salud de Ngaba y conozco a medicusmundi, que construyó el Centro de Salud de Mukulwa en el año 2011 en el marco de un proyecto de apoyo a tres zonas de salud durante un periodo de 9 años.

Soy agente de salud comunitaria en mi barrio. Mis actividades se centran principalmente en la recuperación de niños o niñas que han abandonado la vacunación, sesiones de educación sanitaria impartidas a las madres en el centro de salud y visitas al domicilio de las familias de su barrio para sensibilizarlas sobre la limpieza y la higiene.

Como agente de salud comunitaria, he estado participado en todo el proceso de desarrollo de la mutualidad de salud Libiki a la que estoy afiliada junta con mi marido. Me ha costado cuatro meses reunir los 48$ necesarios para pagar la cotización mía y de mi marido.

Ya me he podido beneficiar de participar en la mutualidad de salud cuando contraje paludismo y tuve que acudir al centro de salud Mukulwa, que tiene firmado un convenio con dicha mutualidad. Mi cotización cubre el 90% del coste que me supone mi enfermedad que incluye, en este caso, la consulta, los medicamentos para el tratamiento completo y los análisis de laboratorio. Así, sólo he tenido que pagar 2,5$ por la atención recibida, mientras que mutualidad ha asumido los 22,5$ restantes. Estoy feliz por no haber tenido que desembolsar los 25$ que me hubiera costado el tratamiento de mi enfermedad de no haber sido mutualista.

Desde que somos mutualistas, mi marido no se ha puesto enfermo.

Ya he empezado a ahorrar el dinero que me permitirá pagar la cotización del próximo año. Además, voy a intentar convencer a mi hija, que vive en el mismo barrio que yo, para que adhiera a la mutualidad con su marido y sus dos hijas, así como a mis vecinos y vecinas del barrio.


Este relato de Christine, con una experiencia tan positiva con la mutualidad de salud, sumado a l de todos los mutualistas ya afiliados, será clave para conseguir la adhesión de más familias y así garantizar la viabilidad de dichas mutualidades.

Más información sobre el trabajo de medicusmundi Navarra-Aragón-Madrid con las mutualidades:

Luchamos contra la pobreza haciendo realidad el derecho a la salud

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