Cuando la salud es un privilegio…

Nuestra nueva campaña #cambiasuhistoria busca llamar la atención sobre las terribles consecuencias que tiene sobre la vida de las personas el que la Salud sea un privilegio, no un Derecho… Descúbrela.

Poco a poco nos acercamos a ese momento del año en el que las calles se llenan de luces, los escaparates de regalos y papeles de colores, y las conversaciones de buenos deseos para el nuevo año que se acerca.

Y hay algo que todas las personas deseamos por encima de todo… Salud. Porque en el fondo sabemos que sin salud todo lo demás no importa.

Afortunadamente vivimos en una sociedad con un sistema público que nos asegura una cierta tranquilidad; la tranquilidad de saber que si algo nos ocurre podremos recibir atención sin que ello nos suponga más preocupación que la de saber si nos curaremos o no…

Pero no en todo el mundo es así… Situémonos por un instante en una zona rural de un país africano. Una familia trabaja su pequeño campo. Es tan poco lo que ganan que es imposible ahorrar dinero, más allá de guardar algo para los meses en los que no se cultiva. Uno de los 3 hijos, el más pequeño, enferma, y la madre le lleva al centro de salud. Nada más llegar tienen que pagar la consulta, que cuesta algo menos de dos euros. Pero es la cantidad que ganan al día. Ese día ya no comen.
En la consulta se le diagnostica una neumonía, aunque hay que hacer una prueba en el laboratorio, para descartar la malaria. Sale negativo, pero el coste del laboratorio se suma a la factura y poco a poco, esta va haciéndose más y más grande, y la familia se ve obligada a ir recortando cada vez más lo que destina a alimentarse… Llegará un momento en el que esta familia deberá elegir entre curar a su hijo más pequeño o arriesgar la vida de los otros dos…

No es justo ¿verdad? ¿Te imaginas tener que tomar esa decisión?

Pues cada día, miles y miles de personas en todo el mundo deben elegir.

Según la OMS 100 millones de personas caen cada año en la pobreza por culpa de sus gastos individuales en salud, y 150 millones más gastan la mitad de sus ingresos por el mismo motivo.
Esta desigualdad se intensifica en los países más empobrecidos, con unos sistemas de salud y protección social muy frágiles.
La solución está en reforzar esos sistemas de salud y protección en los países de bajos ingresos. No es imposible. Si cambiáramos el destino solamente del 1,2% del gasto armamentístico mundial, podríamos tener la financiación suficiente para que las personas más pobres del planeta tuvieran unos mínimos servicios de salud y una oportunidad de una vida mejor.
Lamentablemente no está en nuestra mano conseguir este de gobiernos e instituciones, pero sí que podemos aportar nuestro granito de arena; insistiendo, explicando, llevando a cabo proyectos que, poco a poco, construyen servicios de salud más fuertes y equitativos. Puede que no sea un trabajo muy vistoso, pero es un trabajo que funciona.

Este año queremos llamar la atención sobre este problema mundial, y queremos pedir tu ayuda. Porque cada pequeño aporte cuenta. Porque detrás de los números hay personas; con miedos, con sueños, con nombre, con historia… Porque si conseguimos cambiar la historia de una sola persona todo habrá merecido la pena.

Juntos podremos cambiar la historia, no de una, sino de muchas personas.

Conoce nuestra campaña, compártela, únete… Cambia su historia.

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