Rostros de la diabetes en Senegal

La comunidad internacional ha puesto el foco en la agenda 2030 en las enfermedades no transmisibles que, como la diabetes, suponen una carga adicional para unos sistemas de salud ya de por sí muy debilitados en multitud de países.

Desde medicusmundi queremos ponerle hoy cara a la enfermedad a través de las historias de dos mujeres senegalesas: Rama Mbaye y Mame Bousso Sourang, que nos relatan cómo conviven con la diabetes.

Historias de vida: Bofati Bongima y su hija Eyenga

Bofati Bongima se encuentra en el centro de salud Ikengo con su hija Eyenga, de 10 años, diagnosticada de paludismo grave. Lleva ya tres días en observación tumbada en un colchón en el suelo ya que el centro de salud antiguo está siendo reconstruido por medicusmundi y la choza de paja que alberga las pocas pertenencias del centro de salud no dispone de espacio para una cama.

Bofati tiene 35 años, ha nacido en Ikengo y está sola con sus cinco hijos e hijas. El mayor de sus hijos tiene 15 años y la última 4 años. Cultiva la tierra y también vende algún producto en su casa. Todos sus hijos e hijas van a la escuela.

Eyenga es la hija de Bofati y se encuentra en observación en el centro de salud. Su madre ha tenido que pagar desde entonces 31 dólares. Ella misma estuvo en observación en el centro de salud en el mes de julio por paludismo grave y tuvo que abonar 65 dólares por las consultas, los exámenes de laboratorio, los medicamentos y los sueros.

El pueblo de Ikengo, a orgillas del Río Congo
El pueblo de Ikengo, a orillas del Río Congo

En el pueblo de Ikengo se comentaba que unos blancos iban a construir un centro de salud. Cuando estuvo hospitalizada en julio le dijeron que lo construiría una ONG que había mandado el Dr. François. Ahora ya sabe también que el Dr. François trabaja para medicusmundi.

Bofati nos cuenta que el centro de salud y la maternidad estaban en un estado de deterioro muy grande y que ahora se siente orgullosa al ver cómo avanza la nueva construcción y como va a quedar. Incluso cree que los enfermos vendrán desde lejos aunque no les corresponda ese centro de salud.

Bofati sabe también que si hubiera adherido a la mutualidad de salud Tosungana, su enfermedad y la de su hija solo le hubieron costado 6 dólares en vez de los 96 dólares pagados hasta ahora, con lo que se hubiera reducido considerablemente la carga económica que ha supuesto para ella y su familia esta enfermedad.

Cuando la entrevistamos, afortunadamente Eyenga ya se encontraba mejor de salud.

Sobre el centro de salud de Ikengo
El Gobierno de Aragón y medicusmundi están cofinanciado una acción de mejora del estado de salud de la población del área de salud de Ikengo, que cuenta con 6.104 personas en la zona de salud de Bolenge, distrito de Mbandaka, en la provincia de Ecuador de la R. Democrática del Congo, una de las zonas más pobres de uno de los países más pobres del mundo.

Este relato ha sido recogido conjuntamente por nuestra compañera Martine Castaing en su visita a República Democrática del Congo y el Dr. François Zioko Mbenza, representante de medicusmundi en RDC.

Más información sobre el trabajo de medicusmundi Navarra-Aragón-Madrid con las mutualidades:

Luchamos contra la pobreza haciendo realidad el derecho a la salud