África también tiene su agenda

África celebra hoy su día. 54 países y un trabajo en común para conseguir algún día el continente con el que sueñan.

El 25 de mayo de 1963 se fundaba la Organización para la Unidad Africana (OUA) con el objetivo de promover la unidad y la solidaridad de los estados africanos. 54 años después, seguimos celebrando en esta fecha el Día de África.

La lucha contra el colonialismo y el apartheid fue uno de los motores de la OUA en sus comienzos, que, con el paso de los años y del contexto internacional, pasó a centrarse en el desarrollo del continente. La OUA también cambió su nombre, pasando a convertirse, a principios del siglo XXI, en la Unión Africana, que nace para impulsar el proceso de integración política y económica de todos los países africanos.

Este año celebramos el Día de África con una buena noticia: El etíope Tedros Adhanom ha sido el primer africano elegido director general de la Organización Mundial de la Salud

Nuestra asociación ha estado muy vinculada a África desde su nacimiento. No en vano, nuestro primer proyecto, allá por 1972, se pone en marcha en Ruanda gracias al empuje de Miguel Ángel Argal para impulsar la fundación del Hospital de Nemba, al que todavía seguimos apoyando.

Han pasado 45 años y la salud sigue siendo una prioridad para África. The Africa we want es la agenda que han acordado los países africanos con una meta: conseguir en 2063 poder disfrutar del continente al que aspiran. Y entre estas aspiraciones, como no podía ser de otra manera, está el poder disfrutar de una vida sana, para lo que hace falta apostar por mejorar los sistemas de salud.

MUJERAFRICANA

Como organización defensora del derecho a la salud que somos, en medicusmundi NAM tratamos de hacer nuestro aporte para que este deseo se haga realidad. Por eso trabajamos en cinco países africanos, en los que colaboramos para que el derecho a la salud para todas las personas deje de ser una cuestión de ciencia ficción.

Aunque esta tarea, como podrás imaginar, no siempre es fácil, ni es igual en cada uno de los cinco países en que trabajamos. Cierto es que en todas partes trabajamos para que todas las personas tengan acceso a unos servicios de salud de calidad, integrales e incluyentes, pero cada realidad, exige una propuesta diferente.

Por eso, en la República Democrática del Congo (RDC), Ruanda y Senegal nos centramos en hacer más fuertes los sistemas públicos de salud. En RDC también trabajamos para derribar los obstáculos financieros de parte de la población para acceder a la salud; labor que también desarrollamos en Mali. Además, como sabemos que la salud no depende sólo de la atención sanitaria que puedas recibir, también hemos trabajado sobre otros factores que influyen sobre la salud de las personas, como el desarrollo económico en RDC y el empoderamiento de la sociedad civil en Uganda.

Pero hoy, más que de nuestro trabajo, te queremos dar unas pinceladas de cosas que están pasando en algunos de estos países y que tienen que ver con lo que más nos importa: el derecho a la salud.

RuandaMali y República Democrática del CongoSenegal
¿Sabías que tiene un sistema bastante parecido al nuestro para que nadie se quede sin atención sanitaria?

Desde 2007 el Estado impulsa mutualidades públicas de salud, en las que las personas pagan en función de sus ingresos. En el distrito en el que trabaja medicusmundi NAM, Gakenke, el 97,8% de las personas están cubiertas por la mutua. Un 21% de ellas son indigentes, de los que se hace cargo el Estado para que poder recibir atención sanitaria no dependa sólo de tu nivel económico.

¿Cómo funciona?

Las personas se dividen en cuatro categorías en función de sus ingresos. Dependiendo de la categoría en que estés, pagas una cantidad, que oscila entre los 2 y los 8 euros al año. Por ejemplo, en Gakenke, la mayoría de la gente paga unos 4 euros al año.

Cuando necesitas asistencia sanitaria, también tienes que realizar un pago, pero éste disminuye de manera considerable si perteneces a la mutua: si vas al centro de salud pagas 23 céntimos de euro, que incluyen la consulta, pruebas de laboratorio y medicamentos; si te toca ir al hospital, tendrás que abonar sólo un 10% de lo que cueste la atención, el resto lo paga el Estado.

Por cierto, en Ruanda las consultas prenatales, las vacunaciones y las actividades preventivas son gratuitas. Y el parto también, pero sólo si has asistido a las consultas prenatales.

Desgraciadamente, si hay un hilo que une a estos dos países es vivir en medio del conflicto y la violencia.

Hace unos días, recibíamos un correo de una compañera contándonos cómo el terrorismo y la impunidad están poniendo en peligro el frágil proceso de paz en Mali. Más de 150 personas han sido asesinadas desde que comenzó 2017 en ataques terroristas, asesinatos selectivos o conflictos entre comunidades.

En República Democrática del Congo la situación no es mejor: el país vive sumido en una guerra continua desde los años 60, en una masacre alimentada por los países ricos y los mercados internacionales, muy interesados en explotar en beneficio propio los yacimientos de casiterita, coltán y oro que abundan en el país.

En estos contextos, con estados prácticamente desestructurados, es casi una utopía poder hablar en estos momentos de construir sistemas públicos de salud fuertes, por eso allí mucho de nuestro trabajo tiene un objetivo: tratar de evitar al menos que miles de personas caigan en la pobreza por el pago que realizan para poder recibir cuidados de salud. Las mutualidades comunitarias de salud son una solución efectiva, en el tránsito hacia unos sistemas sanitarios públicos que cubran las necesidades de la población.

Aquí llevamos menos tiempo trabajando, pero en estos pocos años nos ha llamado mucho la atención en Saint-Louis, el contraste entre tener que trabajar la malnutrición infantil y otro tipo de enfermedades que hasta ahora asociábamos a sociedades con más desarrollo económico, como la diabetes o la hipertensión, que se relacionan a su vez con la obesidad.

Por un lado, entre la población infantil, la malnutrición es uno de los mayores problemas y una de las principales causas de enfermedad e incluso muerte en menores de 5 años. Por otro, entre la población adulta, los porcentajes de personas con diabetes e hipertensión son muy altos.

Nos encontramos entonces, con un problema doble y opuesto: la malnutrición infantil y la obesidad en un mismo escenario, lo que obliga a hilar muy fino cuando trabajamos con las comunidades el tema de la nutrición y hábitos saludables.

Y es que las enfermedades no transmisibles están entrando con mucha fuerza en África, sobre todo en los ámbitos urbanos.

…Y para terminar, un poco de cultura africana…

Música

¿Sabías que la ciudad de Saint-Louis en Senegal celebra un prestigioso festival de jazz todos los años?

Este año ya ha pasado, pero en su web tienes toda la información por si te animas el que viene 😉

Fotografía

Dos propuestas de Wiriko, que vienen de Mali y República Democrática del Congo:

•   Aboubacar Traoré: una intervención fotográfica para recuperar Mali

•    Sammy Baloji: confrontación entre el pasado y el presente en el Congo

Y una serie de TV…

The Tibeb Girls: Las superheroínas etíopes que luchan contra los problemas del país desde la pequeña pantalla

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